domingo, 14 de noviembre de 2010

Si todo fuera...

Si todo fuera tan fácil como subir a la azotea y gritar ante la inmensidad. Si todo fueran tan fácil como cerrar los ojos por un momento y que al abrirlos todo el dolor se hubiera esfumado. Que con cada lágrima que se desliza por mi rostro se fuera una pena, que con cada suspiro se hiciera realidad ese deseo...

Si todo fuera tan facil gritaría, gritaría para dejar marchar la rabia que llevo dentro. Gritaría hasta que la garganta me ardiera de dolor y el sonido se quedara dentro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Comparto contigo cada palabra...

Pero no lo es, no es así de fácil, y el grito se queda dentro. Duele, ahoga, ensordece y desgarra salvajemente cada fibra que encuentra a su paso. Dentro llega a no existir otra cosa que ese grito de dolor y esperanza y la esperanza casi duele más que el dolor mismo.

El grito es atronador y, sin embargo, no hay nadie que escuche el grito; nadie recibe la llamada, nadie...nadie...nadie..


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Espero que el vampiro un día encuentre el sol que lleva dentro y no tenga que seguir buscándolo eternamente.

Un beso, sé feliz.